sábado, 25 de dezembro de 2010

Doña Sebastiana...


En en nombre del Padre
del Hijo y del Espíritu Santo,
inmaculado ser de luz,
te imploro me concedas los favores
que te pida, hasta el último día,
hora y momento
en que su Divina Majestad
ordene llevarme ante
su presencia.
Muerte querida de mi corazón,
no me desampares con tu protección.

Nenhum comentário:

Postar um comentário